El baile de los números…

Una locura… Creo que es la mejor manera de definir estos últimos seis días.

Antes de contar todo quiero decir que estoy alucinada y gratamente sorprendida sobre lo bien que he podido llevar tanto el tratamiento como la punción ovárica. Había buceado tanto por las redes en busca de opiniones que había leído de todo, y cuando digo de todo es de TODO: desde gente que sufría dolores insoportables, cambios de humor, subida de kilos… Hasta (y me alegro de pertenecer a este grupo) quien no sentía absolutamente nada. A ver, tampoco quiero mentir, hinchazón y molestias en los ovarios como cuando tienes la regla, pues sí, pero hasta ahí. En mi caso no he tenido que utilizar ningún tipo de analgesia más allá de la administrada el propio día P.

Volviendo al tema que nos trae a este Post… Al día siguiente de la intervención, nos llamaron a eso de las 16:00h para decirnos que sólo 9 de mis 17 Soletes habían conseguido ser fecundados. No entendía nada, ¿solo? ¿solo la mitad? Tanto tirar de Google en este tiempo me había hecho hacerme a la idea de que mínimo el 75% de ellos tendrían que salir. Pues una vez más la ciencia demostró que en esto no hay nada escrito y las estadísticas están para romperlas. Llamé a mi ginecóloga de IVI buscando respuestas; Ella estaba igual que nosotros porque en los resultados todos mis óvulos estaban maduros y de buen aspecto, y el esperma de JM era de buena calidad. Pero me confirmó lo que ya temíamos: que esto no es sota, caballo y rey, a veces los ciclos son mejores o peores. Me mandó estar lo más tranquilos y esperar a que las próximas cribas nos dejasen ver que no había más problema que el que queríamos ver.

Hicimos caso a los consejos y esperamos pacientes hasta el domingo… El día 3 post-punción nos llamaron a las 10:00 de la mañana para decirnos que habían llegado 7 de los 9, o al menos eso entendí…

Una espera más hasta ayer, día 5, en el que nos pasamos la mañana entretenidos pero cada dos por tres espetando un “joo, y no llaman”… Hasta que a las 12:00, haciendo la compra en el Carrefour, sonó la esperada llamada. “Ya tenemos biopsiados y congelados 3, los otros 5 deben quedarse en observación hasta mañana porque aún no están para poder realizar la biopsia” “¿Cómo? Me estás diciendo 8, yo tenía 7” “No no, 8…” Vuelve a hacer un repaso por toda la historia desde el día P Y confirma “Tienes 3 ya congelados y 5 que hay que esperar un día más”. Bueno, ya tranquilos porque teníamos algo congeladito y esperanzados de recibir buenas noticias. Volvió a hablar con nosotros la ginecóloga )qué mujer, de verdad que es un sol); por una parte nos dijo que era un número muy bueno y que aún así podríamos sumar hoy alguno más, que ella leía en los informes que hay 2 que si fuesen para transferir no habría problema pero que es a la hora de biopsiar cuando han preferido esperar por seguridad, que lo más probable es que esos saliesen adelante. También me manda empezar de nuevo con el Ovoplex porque ya me vino la regla y quiere tener los ovarios relajados para en cuanto tengamos el resultado del DGP tenerlo todo preparado y comenzar con la Transfer.

Esta mañana me he ido a cerámica, normalmente voy los viernes pero como este es festivo, además así me distraía… A las 11:48h me han llamado. ¡¡¡Tenemos 5!!! Jolín, no podéis imaginar qué alegría, qué subidón…

Así que aquí estamos, sonrientes y más felices que unas perdices, con ganas de que pasen pronto estos ocho o diez días para salir de dudas de lo que nos deparará la genética. Aunque tengo que deciros que este paso es el que más claro he tenido desde el principio: si están mal, están mal… Yo no los quería para nada así, así que trauma ninguno. Sólo queremos traer niños sanos que bastantes problemas te da la vida como para traer más de serie…

fdo: Z.

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